La eterna batalla entre Morfeo y Neptuno
Revista General de Marina - marzo 2019

Los barcos necesitan, por su naturaleza, mantener el mismo nivel de operatividad a lo largo de las veinticuatro horas del día para garantizar la seguridad en la navegación y, en el caso de la Armada, para poder desarrollar nuestras misiones tanto en el período diurno como en el nocturno. Sostener el mismo estado de alerta durante todo el día supone unos horarios de trabajo extraordinarios para las dotaciones de los barcos, que habitualmente resultan en falta de sueño y en un descanso de poca calidad.

© 2020 de Federico Supervielle Bergés

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